lunes, 4 de agosto de 2014

CREACION DEL MUNDO SEGUN LOS INCAS



 La cultura inca posee hasta el día de hoy un gran número de piedras sagradas, las llamadas “huacas”, que tienen un gran sentido mitológico. Se dice que de estas piedras Viracocha, el Dios Creador, dio origen a la humanidad; pero otra teoría relata que el mismo Dios en su intento de crear a los hombres no tuvo el resultado que esperaba -en ese sentido fracasó- y los convirtió en piedra. Un grupo diferente de gente cuenta que el primer pueblo inca lo formaron 4 hermanos y hermanas que salieron de una cueva -o sea de una piedra- Uno de ellos regresó a la cueva y nunca lo volvieron a ver, otros dos se convirtieron en piedra; el último de los hermanos resultó convertirse en el primer soberano inca. Como tal gobernó la ciudad de Cuzco. Pero luego arrojó al mundo una piedra en cada una de las cuatro direcciones y terminó convertido en piedra al igual que los otros.
Es difícil encontrar una idea única y clara que nos den los incas acerca de su creencia respecto al origen de este mundo y con él, al de los hombres. Hay quienes adoraban como Dios Supremo a Inti, el Dios del Sol; pero por otra parte hubo un soberano inca que dijo que el Dios Creador era Viracocha. Nos basamos en la creencia de éste, para relatar el texto anterior, pero es justo conocer una historia igual de interesante acerca del Dios del Sol.

Inti, apiadado de la vida casi animal que llevaban los hombres - desconocía algunos avances tecnológicos y progresos respecto a las ciencias- envió a dos de sus hijos, Manco Cápac y Mama Ocllo, para que contribuyeran en la “civilización” del pueblo humano. En una isla del Lago Titicaca partieron su misión, acompañados de una vara de oro. Con la orden de que fundaran la ciudad donde esta vara quedara clavada en la tierra, caminaron hasta el “Valle de Cuzco”, lugar en el cual se cumplió el anuncio del Dios. Estos hermanos contrajeron matrimonio, fundando un linaje* del cual saldrían los futuros gobernantes de la urbe.

VIRACOCHA

En la nueva leyenda de la creación del mundo por Viracocha, que sustituyó al primer mito de la creación para los incas, se daba al Dios Todopoderoso la facultad de dirigir la construcción de todo lo visible e invisible.
Viracocha comenzó su obra creadora en las orillas del lago Titicaca, en Tiahuanaco, tallando en piedra las figuras de los dos primeros seres humanos, del primer hombre y la primera mujer, es decir, los cimientos de su trabajo. Al darle nombres a las estatuas, éstas cobraban vida, pero en la oscuridad, porque todavía el dios no había dado luz a la tierra.
El mundo de aquí todavía estaba en tinieblas; Viracocha postergaba la creación de un mundo completo, al nacimiento de los seres humanos que iban a disfrutarlo. Pero una vez que estuvo satisfecho con los humanos que había creado, prosiguió su proyecto, poniendo en su lugar al Sol, a la Luna, y a las estrellas, hasta cubrir toda la bóveda celestial. Después, dejó atrás Tiahuanaco y se dirigió al norte y, desde allí, llamó a su lado a las criaturas que acababa de engendrar. Antes de partir, delegó las tareas secundarias de la creación en sus dos ayudantes, Toca pu Viracocha e Imaymana Viracocha, quienes inmediatamente se dirigieron hacia el este y el oeste de los Andes, para dar vida y nombre a todas las plantas y los animales que iban haciendo aparecer sobre la tierra, en una hermosa misión auxiliar de la realizada antes por Viracocha. Cuando terminaban la misión encomendada por el Dios Creador del Universo de los incas, llegaron a la orilla del mar, y se perdieron en sus aguas.
Pero cuando Viracocha llamó a los recién nacidos, nadie acudió. Entonces se encontró solo y triste por la desobediencia de sus hijos y para que entendieran quién mandaba sobre el mundo, envió una devastadora lluvia de fuego como castigo y purificación, para hacerles recordar su poder y para encaminar a los soberbios humanos. La lluvia de fuego que salió de las entrañas de la tierra, a través de los volcanes de Cacha, aterrorizó a los humanos. Al ver que su conducta había causado la destrucción de su maravilloso mundo, poniendo en peligro su propia existencia, y arrepentidos de sus faltas, imploraron humildemente perdón ante su buen Dios Viracocha. Éste se sintió satisfecho al comprobar que había logrado escarmentar a sus criaturas, haciéndoles tomar conciencia de que todo aquello que habían recibido gratuitamente podían perderlo por la sola voluntad del Dios Creador.

Con los humanos agrupados a su alrededor, Viracocha se dirigió a un lugar llamado Cosco (la posterior Cuzco), donde estableció su primer reinado, dando a uno de los arrepentidos hombres el mando de la primera ciudad y del primer imperio que existió sobre el planeta. Este primer jefe, el primer Inca designado directamente por la divinidad fue el legendario Allca Huisa, el generador de la larga y poderosa estirpe de los incas.

MITO INCA DE LA CREACION


Pacha Kamaq, en quechua Tierra de Creador / Soberano del mundo, era una versión de Viracocha, el cual era venerado en la Costa Central del Imperio incaico. Fue considerado el dios creador de la gente que vivía en Perú antes de la conquista Inca. Pachakamaq decidió un crear a un hombre y a una mujer. Pero una vez les hubo dado forma humana y vida, no se preocupó más de ellos y empezaron a pasar hambre. Tanto padecieron que, al final, el hombre murió agotado. La mujer al verse sola, desesperada y hambrienta, salió a extraer raíces para alimentarse y empezó a increpar al Sol. Al oír los lamentos, el Sol se compadeció y bajó a la Tierra, y le infundió sus rayos fecundándola.

A los cuatro días, parió un hijo. Pachakamaq, celoso de que el Sol hubiese intervenido en su obra, la siguió, le quitó el semidios recién nacido y lo mató, despedazándolo en pequeñas partes. La mujer imploró al Sol para que diera castigo a Pachakamaq. El dios mandó a la madre que le entregara el ombligo y el cordón umbilical del niño muerto. Con ello creó un nuevo hijo y se lo dio a la madre diciéndole: se llamará Vichama. 

Vichama emprendió un viaje lejos de los suyos y Pachakamaq mató a su madre. Vichama, lleno de ira comenzó a buscar a Pachakamaq para matarle. Pachakamaq decidió sumergirse en el fondo de las aguas del océano y ahí permaneció para siempre. Vichama, dirigió su ira a la gente que Pachakamaq había creado, considerando que eran sus cómplices. Invocó a su padre el Sol y al instante lanzando una maldición convirtió en piedra a los pobladores. Vichama, comenzó a buscar los huesos de su madre para poder resucitarla; al tercer día encontró sus restos, los juntó, les echó un poco de arena, e invocó a su padre; su madre apareció llena de vida.
Al ver Vichama que el mundo estaba sin hombres, le rogó que hiciera una nueva creación y él dejó caer entonces tres huevos, uno de oro, otro de plata y el último de cobre. Del huevo de oro salieron los kurakas, los jefes, y los nobles principales; del de plata, las mujeres de éstos y del de cobre los plebeyos o sea los mitayos, los que trabajaban para el Estado y sus mujeres.Cuenta la leyenda, que el dios Viracocha, creó un mundo sin luz y dio vida a unos gigantes que no lo respetaron ni lo obedecieron. Disconforme con el resultado de su creación, Viracocha envió un diluvio que sumergió a la tierra transformándola completamente. Una vez que los gigantes desaparecieron, Viracocha decidió crear hombres pero de un tamaño semejante al suyo. Para que los hombres pudieran apreciar su obra resolvió iluminar la tierra por medio del sol, la luna y las estrellas. Creo también plantas árboles y animales. Viracocha hizo aparecer a un enviado suyo, Viracochan, un hombre que imponía respeto, para que instruyera a los hombres sobre la manera de conducirse para vivir en paz y armonía. El les enseñaba como cultivar y cuando cosechar. Las hierbas que podían utilizar como medicina, y los vestidos que debían usar. Les enseñaba con bondad y mucha paciencia. A pesar de todos los beneficios que las enseñanzas de Virocochan les producía, muchos hombres lo injuriaron y se reían de él porque vestía una túnica andrajosa. Ellos fueron convertidos en piedras. Hubo quienes trataron de escapar de su furia, pero fueron alcanzados por fuego volcánico. Solo allí se dieron cuenta que estaban ante un ser poderoso al que le debían obediencia y respeto. Viracochan hizo un largo recorrido. Al llegar a un hermoso valle creó a una persona a la que llamó Alcaviza y a ese lugar le dio por nombre Cuzco. Luego exclamó: Después de Alcaviza, llegarán los incas orejones. Mi deseo es que sean respetados. Este era un anticipo de la llegada a Cuzco de Ayar Manco y Mama Ocllo, fundadores del Imperio Inca Viracochan tenía muchos nombres: Tumupa, Tarapacá, Viracochan, Pachayachicachan, Bichaycamayoc, Cunacuycamayoc, Pachacan. Todos esos nombres significan: El enviado de Viracocha, su fuente, el predicador, el encargado del presente o el conocedor del tiempo. Cuando Viracochan llegó cerca del Ecuador, les anticipó a los hombres muchas cosas que habrían de suceder y luego se introdujo en el mar caminando sobre el agua.
ver: http://cuentos-infantiles.idoneos.com/index.php/Cuentos_mitol%C3%B3gicos/Mitolog%C3%ADa_Inca/Leyendas_de_la_Mitolog%C3%ADa_IncaCuenta la leyenda, que el dios Viracocha, creó un mundo sin luz y dio vida a unos gigantes que no lo respetaron ni lo obedecieron. Disconforme con el resultado de su creación, Viracocha envió un diluvio que sumergió a la tierra transformándola completamente. Una vez que los gigantes desaparecieron, Viracocha decidió crear hombres pero de un tamaño semejante al suyo. Para que los hombres pudieran apreciar su obra resolvió iluminar la tierra por medio del sol, la luna y las estrellas. Creo también plantas árboles y animales. Viracocha hizo aparecer a un enviado suyo, Viracochan, un hombre que imponía respeto, para que instruyera a los hombres sobre la manera de conducirse para vivir en paz y armonía. El les enseñaba como cultivar y cuando cosechar. Las hierbas que podían utilizar como medicina, y los vestidos que debían usar. Les enseñaba con bondad y mucha paciencia. A pesar de todos los beneficios que las enseñanzas de Virocochan les producía, muchos hombres lo injuriaron y se reían de él porque vestía una túnica andrajosa. Ellos fueron convertidos en piedras. Hubo quienes trataron de escapar de su furia, pero fueron alcanzados por fuego volcánico. Solo allí se dieron cuenta que estaban ante un ser poderoso al que le debían obediencia y respeto. Viracochan hizo un largo recorrido. Al llegar a un hermoso valle creó a una persona a la que llamó Alcaviza y a ese lugar le dio por nombre Cuzco. Luego exclamó: Después de Alcaviza, llegarán los incas orejones. Mi deseo es que sean respetados. Este era un anticipo de la llegada a Cuzco de Ayar Manco y Mama Ocllo, fundadores del Imperio Inca Viracochan tenía muchos nombres: Tumupa, Tarapacá, Viracochan, Pachayachicachan, Bichaycamayoc, Cunacuycamayoc, Pachacan. Todos esos nombres significan: El enviado de Viracocha, su fuente, el predicador, el encargado del presente o el conocedor del tiempo. Cuando Viracochan llegó cerca del Ecuador, les anticipó a los hombres muchas cosas que habrían de suceder y luego se introdujo en el mar caminando sobre el agua.
ver: http://cuentos-infantiles.idoneos.com/index.php/Cuentos_mitol%C3%B3gicos/Mitolog%C3%ADa_Inca/Leyendas_de_la_Mitolog%C3%ADa_IncaCuenta la leyenda, que el dios Viracocha, creó un mundo sin luz y dio vida a unos gigantes que no lo respetaron ni lo obedecieron. Disconforme con el resultado de su creación, Viracocha envió un diluvio que sumergió a la tierra transformándola completamente. Una vez que los gigantes desaparecieron, Viracocha decidió crear hombres pero de un tamaño semejante al suyo. Para que los hombres pudieran apreciar su obra resolvió iluminar la tierra por medio del sol, la luna y las estrellas. Creo también plantas árboles y animales. Viracocha hizo aparecer a un enviado suyo, Viracochan, un hombre que imponía respeto, para que instruyera a los hombres sobre la manera de conducirse para vivir en paz y armonía. El les enseñaba como cultivar y cuando cosechar. Las hierbas que podían utilizar como medicina, y los vestidos que debían usar. Les enseñaba con bondad y mucha paciencia. A pesar de todos los beneficios que las enseñanzas de Virocochan les producía, muchos hombres lo injuriaron y se reían de él porque vestía una túnica andrajosa. Ellos fueron convertidos en piedras. Hubo quienes trataron de escapar de su furia, pero fueron alcanzados por fuego volcánico. Solo allí se dieron cuenta que estaban ante un ser poderoso al que le debían obediencia y respeto. Viracochan hizo un largo recorrido. Al llegar a un hermoso valle creó a una persona a la que llamó Alcaviza y a ese lugar le dio por nombre Cuzco. Luego exclamó: Después de Alcaviza, llegarán los incas orejones. Mi deseo es que sean respetados. Este era un anticipo de la llegada a Cuzco de Ayar Manco y Mama Ocllo, fundadores del Imperio Inca Viracochan tenía muchos nombres: Tumupa, Tarapacá, Viracochan, Pachayachicachan, Bichaycamayoc, Cunacuycamayoc, Pachacan. Todos esos nombres significan: El enviado de Viracocha, su fuente, el predicador, el encargado del presente o el conocedor del tiempo. Cuando Viracochan llegó cerca del Ecuador, les anticipó a los hombres muchas cosas que habrían de suceder y luego se introdujo en el mar caminando sobre el agua.

ver: http://cuentos-infantiles.idoneos.com/index.php/Cuentos_mitol%C3%B3gicos/Mitolog%C3%ADa_Inca/Leyendas_de_la_Mitolog%C3%ADa_Inca

HUARCUNA

Huarcuna


El hijo del Sol, Túpac Yupanqui, "el Hombre de todas las virtudes", como lo llamaron los Huravicus (hombres del saber) de Cuzco, celebraba su victoria sobre la indomable tribu de los Pachis.
Todo el imperio estaba ahí para festejar su triunfo.
Pero un suceso nefasto se produjo: el cóndor de las alas gigantescas, cobardemente herido y sin fuerzas, cayó de la montaña más alta de los Andes, tiñendo la nieve con su sangre.
El Gran Sacerdote, viéndolo morir, anunció que se aproximaba el fin del reinado de Manco Capac, primer Inca fundador del Imperio; que otras gentes vendrían con inmensas piraguas para imponer su religión y sus leyes.
Pero ese día la fiesta continuó.

Se hizo venir a una bonita cautiva que iba a ser entregada al Inca. Su corazón estaba lleno de amargura porque había sido alejada del ser que ella amaba y se la obligaba a cantar alabanzas al vencedor.
De repente, ella se puso a temblar viendo que su novio se encontraba allí, también prisionero del Inca.
La noche comenzó a caer sobre las montañas, y la suite real se detuvo en Izcuchaca.

De pronto la alarma cundió en el campamento.
La bonita cautiva, la joven mujer destinada al serrallo del Inca, fue sorprendida huyendo con su amante, a quien mataron al defenderla.
Tupac Yupanqui ordenó la muerte para la esclava infiel. Y es con alegría que ella escuchó la sentencia, deseando más que nada en el mundo reunirse con el amante de su corazón y porque ella sabía que la tierra no era la patria del amor eterno.

Desde entonces, en el lugar donde fue inmolada la cautiva, sobre el Palla Huarcuna situado en la cadena de montañas entre Izcuchaca y Huaynanpuquio, se puede ver una roca que tiene la forma de una india con un collar alrededor del cuello y un turbante de plumas sobre la cabeza. Se afirma que nadie puede pasar la noche en el Palla Huarcuna sin ser devorado por el fantasma de piedra.  

ETNIAS INCAICAS

La primera etnia inca en Cuzco no era nada más que una caravana de inmigrantes llegados del reino altiplánico Tiahuanaco.
Este estado de habla puquina fue invadido y asaltado por enormes oleadas militares procedentes del sur, lo que actualmente es Tucumán al norte de Argentina, y Coquimbo, al norte de Chile. Dichos invasores serían la etnia conocida como los aimaras.
No se sabe con exactitud que motivó a los aimaras a buscar mejores tierras al norte y desplazar a los tiahuanaco, probablemente fueron cambios climáticos, o quizá la invasión de otros pueblos.
Cualquiera que sea la causa, los aimaras atacaron repentina y contundentemente logrando ganar todo el territorio del Collao para ellos, mientras tanto los Taipicala o tiahuanacos se vieron obligados a emigrar por el norte. Hay evidencias arqueológicas descubiertas por Francis de Castelnau en 1845 y confirmadas por Max Uhle de que Tiahuanaco fue atacado cuando esta estaba poblada, pues se hallaron construcciones sin completar, como se aprecia en la imagen de arriba.
 
Templo aledaño al lago Titicaca donde buscaron refugio.

Ruta de migración

Dado a la amenaza que representaban las invasiones sureñas de los aimaras, la aristocracia taipicala, junto a sacerdotes y algunas familias o ayllus buscaron refugio el noreste, navegando por las aguas del lago Titicaca para instalarse en una de sus islas.
Allí lograron establecerse unos años, pero tras la estabilidad aimara en la altiplano andino, estos se expandieron hacia el norte, obligando escapar a los taipicala nuevamente.
De ahí en adelante, los Taipicalas partieron de las costas lacustres de Puno para dirigirse hacia el Oeste en un largo éxodo.

2º parada: Huanacancha

Ante el desalojo de los Tambotoco, el líder Manco Cápac formó un grupo humano que constaba aproximadamente 10 familias, los cuales llegaron a Huanacancha, donde toma como esposa a Mama Ocllo, aquí también permanecieron algunos años.

3º parada: Pallata

Este pequeño reino fue la próxima parada de Manco Cápac y su grupo. Aquí Sinchi Roca, hijo de Manco Cápac celebró su primer corte de cabello en una ceremonia llamada rutochicu. Manco Cápac contrajo matrimonio con Mama Ocllo, y tomó otras esposas más.

Establecimiento en el Cuzco

Tras hacer una parada en el pequeño reino de Pallata, Manco Cápac y su pequeño ejército atacaron a las comunidades que habitaban el valle del Cuzco, al ver sus excelentes condiciones que se resumían en un buen clima y en suelos fértiles decidieron establecerse allí. Más tarde Manco Cápac atacaría algunas comunidades aledañas provocando así el temor de otras que cedieron voluntariamente algunas parcelas más. Una vez tomado el valle, se prosiguío a formar alianzas con las comunidades aledañas y opositoras mediante matrimonios de sus jefes con las mujeres Taipicalas.

Sin embargo esto no bastaba, su estabilidad en el Cuzco se hacía difícil por los constantes ataques recibidos por otras etnias cercanas que querían expulsar a estos invasores. El señorío más grande era el de Ayamarca, cuyo tamaño ejercía un gran dominio incluso en lo que era el valle del Cuzco. Más tarde, esta pequeña comunidad llamada Taipicala, sería denominada Inca.

LOS HERMANOS AYAR

Los hermanos Ayar



Sobre la montaña Pacaritambo (doce leguas al noroeste de Cuzco) aparecieron los hermanos Ayar, después del gran diluvio que había desvastado todo.
De la montaña llamada "Tampu Tocco" partieron cuatro hombres y cuatro mujeres jóvenes, hermanas y esposas de ellos a la vez.
Eran Ayar Manco y su mujer Mama Ocllo; Ayar Cachi y Mama Cora; Ayar Uchu y Mama Rahua y finalmente, Ayar Auca y su esposa Mama Huaco.
Viendo el estado de las tierras y la pobreza de la gente, los cuatro hombres decidieron buscar un lugar más fértil y próspero para instalarse. Llevaron con ellos a los miembros de diez Ayllus (organización inca que agrupaba diez familias) y se dirigieron hacia el sudeste.

Pero un primer altercado se produjo entre Ayar Cachi, un hombre fuerte y valiente, y los demás. Sus hermanos lo celaban y quisieron matarlo. Con ese plan, le ordenaron volver a las cavernas de Pacarina (se llama así, en quechua, al lugar de los orígenes) a buscar semillas y agua.

Ayar Cachi entró en la caverna de Capac Tocco (ventana principal de la montaña "Tampu Tocco") y el sirviente que lo acompañaba cerró con una gran piedra la puerta de entrada... Ayar Cachi jamás pudo salir de allí.
Los siete hermanos y hermanas restantes, seguidos de los ayllus, prosiguieron su camino y llegaron al monte Huanacauri, donde descubrieron un gran ídolo de piedra con el mismo nombre. Llenos de respeto y de temor frente a este ídolo, entraron al lugar donde se lo adoraba.
Ayar Uchu saltó sobre la espalda de la estatua y quedó enseguida petrificado, haciendo parte en delante de la escultura.
Aconsejó a sus hermanos de seguir el viaje y les pidió que se celebre en su memoria la ceremonia del Huarachico, o "iniciación de los jóvenes".


En el curso del viaje Ayar Auca fue también convertido en estatua de piedra, en la Pampa del Sol. Ayar Manco, acompañado por sus cuatro hermanas, llegó a Cuzco donde encontró buenas tierras; su bastón se hundió con facilidad pero no pudo retirarlo sin esfuerzos, lo cual era una buena señal. Entusiasmados conr el lugar decidieron quedarse allí.
Ayar Manco fundó entonces una ciudad, en nombre del creador Viracocha y en nombre del Sol. Esta ciudad fue Cuzco (ombligo, en quechua), la capital del Tahuantinsuyo (imperio de las cuatro provincias).

MANCON CAPAC Y MAMA OCLLO


Las grandes civilizaciones de la antigüedad (china, Grecia Roma, Egipto, mesopotamia...) siempre han tratado de explicar sus orígenes en base a mitos y leyendas dando un vuelco fantástico a los hechos históricos que en el fondo encierran algo de verdad. Los incas también se sirvieron de leyendas para explicar sus orígenes.

Existen dos leyendas que hablan sobre el origen de los incas : Estas leyendas fueron recogidas por los cronistas Inca Garcilazo de la Vega (leyenda de Manco Capac y Mama Ocllo) y Juan Díez de Betanzos (leyenda de los hermanos ayar) mediante fuentes orales.

- La leyenda de Manco Capac y Mama Ocllo : La leyenda de Manco Cápac y Mama Ocllo la dio a conocer el Inca Garcilaso de la Vega (1539 – 1616). cronista que fue hijo de un capitán español Sebastián Garcilaso de la Vega y de la ñusta Isabel Chimpu Ocllo, nieta de Túpac Yupanqui. La familia materna del Inca Garcilazo de la Vega que pertenecia a la nobleza inca fue la que le proporciona informacion de primera mano sobre los origenes del pueblo inca.


leyenda de manco capac y mama ocllo